
Índice Dow Jones de la bolsa de Nueva York: 1929-1932
Otra imagen que nos proporciona The Elliot Wave Theorist sobre los interesantes parecidos entre la crisis financiera de 1929 que desencadenó la Gran Depresión y la situación actual.
Si siguen los parecidos con 1930, esto es lo que le espera a la bolsa: estaríamos en el punto marcado con B en la gráfica y empezaría la gran bajada del siglo.
Los mismos errores
¿Por que debería volver a ocurrir una situación tan catastrófica como la de 1930? Parece ser que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Ayer la Federal Reserve, el banco central estadounidense, ha puesto fin a su política de “barra libre” de dinero para los bancos, subiendo la tasa de interés del al 0.75%.
Esa medida supone activar una política económica restrictiva que ya se experimentó en 1930 y que causó una nueva y adicional contracción de la actividad económica.
Termina asì oficialmente lo que ha supuesto un verdadero subsidio encubierto de casi 1 billón de US$ para cubrir las perdidas de bancos “zombies” que basan su cuenta de resultados sobre valoraciones hinchadas e imaginarias de activos financieros e inmobiliarios.
Es un subsidio que todos hemos pagado para evitar que los bancos quebraran y el sistema financiero global colapsara.
Sin embargo, la contracción de la actividad económica que estamos experimentando no es “cíclica” como las 11 que se han manifestado desde 1933. Es una contracción de “balance sheet“, alimentada por la evaporación de la ilusoria sensación de riqueza que daban los activos sobrevalorados.
Hablando en plata: el fontanero de Madrid ya no puede comprarse un cochazo ampliando la hipoteca de su piso y el banquero de Wall Street ya no puede prestar dinero usando acciones y deuda como garantías.
Es una situación en la que Japón lleva empantanado desde principios de 1990. Para los japoneses ha supuesto dos décadas perdidas.
La experiencia de Japón y de la Gran Depresión de 1929 enseñan que, hasta que no se deprecien los activos sobrevalorados, la actividad económica seguirá estancada: los bancos no prestan dinero, las empresas no solicitan crédito para inversión, los consumidores no asumen prestamos para consumir. A ese fenómeno se le llama “deflación“.
En este contexto deflacionario en el que está sumida gran parte de la economía mundial, la Fed está cortando el grifo del dinero.
Estamos cometiendo los mismos errores de nuestros abuelos.
En unas semanas esta subida de la tasa de interés del Fed se trasladará a la zona euro y al euribor: subirán las cuotas de las hipotecas y los intereses que tiene que pagar el Gobierno sobre su deuda. La bolsa se resentirá.
La nueva burbuja
En resumen, se ha creado una nueva burbuja: los bancos centrales han prestado gratis sus fondos al resto de bancos para comprar títulos de estado. El interés que los bancos ganaban sobre esas letras del tesoro se utilizaba para tapar los agujeros que tenían. De esta forma, se ha sencillamente y planamente trasladado el riesgo de insolvencia, de los bancos a los gobiernos.
Ahora que los gobiernos encuentran dificultad en vender su deuda, suben los tipos de interés y se debilita la bolsa.
La importancia de la bolsa
Para una explicación de porque la evolución de la bolsa afecta directamente tus ingresos y es el espejo mas fiable que tenemos de la evolución de la psicología colectiva de la sociedad en su conjunto, te remito a los posts anteriores en este blog:
- post “El umbral de la recuperación“
- post “En una imagen la historia del capitalismo mundial, de 1760 hasta la actualidad“
- post “¿1930 o 2010?”
Una vez me pregunté si para que hubiera ricos deberían existir pobres. Intentando responder a la pregunta hice un análisis del sistema monetario desde el punto de vista de una persona que no sabe de economía.
El resultado se puede leer en ideasdeotraepoca.blogspot.com bajo la etiqueta “Sociedad11-El ciclo del Dinero”. Una conclusión es que el dinero se creó para facilitar el comercio y no depender del trueque. Y así es como entiende la mayoría de la gente el dinero. Cuando se empezó a usar el dinero para ganar más dinero empezaron los problemas.
Si dejas que unos pocos usen el dinero para ganar más dinero pueden ocurrir dos cosas: Que la mayoría se empobrezca porque cada vez el dinero pasa a manos de unos pocos. O, que para que esto no ocurra, haya que inyectar más dinero al sistema; que al final es como si unos pocos tuvieran su propia máquina de imprimir billetes.
Un crédito hay que pensarlo como un dinero que se presta para iniciar una actividad y se devolverá la misma cantidad prestada. Se puede crear dinero de la nada para ese crédito porque con ese dinero se levantará una tienda que tiene un valor. Pero si la tienda es destruida habrá que eliminar del sistema el dinero que valga.
Cuando se diera un crédito no se le daría a una persona porque se corre el riesgo de que se lo gaste en algo para lo que no es. Uno no pedirá un crédito, pedirá una tienda y un organismo inyectará dinero en el sistema por el valor de esa tienda. La forma de inyectarlo serán variadas: pagando a personas que hagan la tienda, a las que fabrican las materias primas… Por tanto, el valor de la tienda será lo que haga falta inyectar y no podrá ser vendida por más dinero que ese.
Todos los precios estarán fijados. Si la población es constante y los bienes también no debería hacer falta inyectar dinero. Por supuesto, este sistema debería tener otro nombre diferente a “capitalismo”. Uno triunfaría por su trabajo y por la cantidad de productos que vendiera.
El dinero físico debería desaparecer para que se pudiera saber cuanto dinero tiene cada uno y evitar el alamacenamiento injustificado ya que elimina masa monetaria del sistema y obliga a inyectar y aparecería de nuevo la inflacción. Si quieres ahorrar para comprarte algo caro deberás decirlo para que se cree algo así como una cuenta vivienda y el dinero que uno va ahorrando pueda ser puesto en circulación y no esté parado.
Esto es una manera de hacer un buen uso de un sistema monetario. Aun así, pienso que el futuro de la humanidad está en “Proyecto Venus”.
Muchas gracias por tu comentario Alberto.
Me parece oportuno matizar. Desde que se eliminó la convertibilidad con el oro, el dinero solo es deuda: una promesa de pagar una deuda que tiene como garantía otras deudas (los “activos” de lis bancos centrales). En ultima instancia, la única garantía de toda esta montaña de deuda son los contribuyentes que trabajan y pagan impuestos.
Es un gigantesco esquema Ponzi, piramidal. Por eso es necesario aumentar constantemente ka cantidad de dinero en circulación.
En la situación de deflación en la que nos encontramos, los bancos centrales han perdido la capacidad de aumentar la cantidad de dinero en circulación porque, por mas que aumenten la base monetaria (sus “activos”), el sistema financiero i bancario en general no multiplica concediendo créditos.
Hablando de deuda: hay fran diferencia entre la del tipo self-liquidating (me endeudo para comprar un coche pequeño para ir a trabajar y ganar mas para pagar el préstamo) y la del tipo non-self-liquidating (pido prestado 3 veces mas para comprarme un cocgazo de superlujo para ir al mismo trabajo).
La deuda que no se paga a su misma porque ni ha sido invertida en actividades productivas subo en consumo y ladrillo es la que congela y domina el mercado hoy en día e impide a los bancos prestar.
Es casi como la diferencia de apalancarse en plan de plantar semillas, y despues con el rendimiento de la inversión pagar el préstamo y seguir creciendo…contra…..apalancarse como un simple gasto mas…no recuperable….
Gracias Ramon.
Estoy viendo la bolsa y alucinando: la evolución sigue identical a la gráfica de arriba con cada día que pasa.
[...] y el helicóptero¿1930 o 2010?¿Umbral de la recuperación?BiografíaEl crash inmobiliario de 2010Déja vuNo es país para [...]
Me ha parecido fantástico el artículo sobre Economía… y me ha parecido muy inteligentes e interesantes las dos medidas que propones para reactivar (yo me atrevería a decir que a solucionar) el mercado inmobiliario y, por ende, la economía española.
Esas medidas tan concretas tendrían efectos inmediatos (dos años o tres, como mucho, tardaría en absorber todos los excesos con esas medidas), no hay duda de que tendríamos una crisis a lo EE.UU. -rápida y profunda, con recuperación igual de ágil-, frente al temor que tenemos ahora. que sea “a lo japonesa”, eterna y lenta…. muy leeeentaaa…
Ahora bien, déjame dudar de que el Gobierno se atreviera a dar ese paso: no se atreverían a cabrear a los especuladores y, sobre todo, a constructoras y bancos!!
Pero el precio bajaría de verdad y el mercado 8y la economía con él) se reactivaría, sin duda….
Saludos
Muchas gracias por tu comentario Carlos. Con tu permiso, me gustaría utilizar tu reflexión para preparar otro post en el que detalle directamente la necesidad, urgencia y consecuencias de adoptar esas medidas.
También hay otras medidas que se tendrían que adoptar a nivel global urgentemente, pero que van mas alla de la posibilidad de respuesta del Gobierno de un estado como España: ilegalizar todos los derivados (con pocas expeciones, como los futuros sobre las comidities).
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